Fiebre Amarilla

Información para la Comunidad.

 

Fiebre Amarilla

 

 

El 6 de enero del corriente año el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario de Brasil informó la ocurrencia de casos sospechosos de fiebre amarilla en 10 municipios de Minas Gerais, incluyendo14 defunciones.

 

Estas notificaciones alertaron acerca de la posible ampliación del área geográfica afectada por la enfermedad. 

 

Hasta el 22 de febrero de 2017 se notificaron 1336 casos sospechosos de fiebre amarilla, de los cuales 292 han sido confirmados, 920 se encuentran en estudio y124 se descartaron.

 

El total de fallecidos hasta el momento es de 215 personas, de las cuales 101 han sido confirmados como relacionados a la enfermedad, 5 descartados y el resto permanecen en estudio.

 

Se notificaron casos sospechosos en 77 municipios, pertenecientes a las regiones Centro Oeste, Nordeste y Sudeste. Los casos confirmados  se distribuyen en seis estados: Espírito Santo, Minas Gerais, São Paulo, Bahía, Rio Grande do Norte y Tocantins. El 86% de los casos confirmados son de sexo masculino y al menos el 45% no se encontraban vacunados para la enfermedad.

 

Se espera un incremento en el número de casos, no solo en las áreas ya afectadas, sino donde no se han notificado  hasta el momento, favorecidos por la presencia de la enfermedad en monos, los movimientos de personas y la baja cobertura de vacunación.

 

El número de casos sospechosos y confirmados, actualmente, es el más alto desde el año 2000.

 

Hasta el momento no hay evidencia de que el mosquito Aedes aegypti, de circulación urbana, se encuentre implicado en la transmisión actual.

 

Por el momento no se han notificados casos de la enfermedad en otros países de la región. Sin embargo se encuentran en estudio áreas geográficas con probable afección de monos en las fronteras con: Venezuela, Surinam, Guyana, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina.

 

En nuestro país los últimos casos registrados, años 2008-2009, corresponden a 9 personas que adquirieron la enfermedad en área selvática de la provincia de Misiones. Previamente se había alertado acerca de la presencia de casos en monos de diferentes áreas de la provincia, coincidente con otros casos del sur de Brasil y Paraguay.

 

En Argentina no se reportan casos de enfermedad urbana desde 1905.

 

Sin embargo, la presencia de monos en algunas áreas del país y la presencia del vector urbano (Aedes aegypti) en la mayoría de las provincias, sumado a los viajeros desde y hacia países con riesgo de transmisión, representa un riesgo potencial para el desarrollo de la enfermedad.

 

La fiebre amarilla es causada por un Flavivirus, transmitido por la picadura de mosquitos hematófagos específicos.

 

Para el desarrollo de la enfermedad, en un área determinada, se requieren algunas condiciones climáticas específicas que permitan la presencia del vector y por otra parte la penetración del virus desde otro territorio, generalmente inoculado en un viajero.

 

Acorde a la región donde se transmite la enfermedad, se reconocen 3 posibilidades:

  • La fiebre amarilla selvática, con afectación principal de monos, no transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Los humanos pueden ocasionalmente ser afectados, usualmente trabajadores en área selvática.
  • La intermedia,presente en algunas regiones de África, donde existen casos en pequeña escala. Los mosquitos se encuentran en la región selvática y la urbana, muy próximas, transmiten la enfermedad a ambas especies, monos y humanos.
  • La urbana, que se introduce por humanos infectados, en poblaciones sin inmunización y con presencia de Aedes aegypti. A partir de lo cual el vector disemina la enfermedad entre personas.

 

Luego de una incubación de 3-6 días inicia el cuadro en forma aguda con fiebre, escalofríos, cefalea, dolores musculares, dolores de espalda, náuseas, y vómitos. La mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente en 3-4 días.

 

Sin embargo, en el 15% de los pacientes se desarrolla rápido deterioro de los órganos y presencia de sangrados. Aproximadamente el 50% de estos pacientes fallecen.

 

No existe tratamiento específico para la enfermedad. Sin embargo se cuenta con un medio eficaz de inmunoprevención.

 

La vacuna antiamarílica tiene una eficacia del 80-100% al cabo de 10 días de aplicada, siendo del 99% al mes.

 

Esta vacuna es segura. Los efectos colaterales son extremadamente raros. Sin embargo, por tratarse de una vacuna compuesta por virus vivos atenuados, existen situaciones particulares de salud que  contraindican su aplicación, como ciertas inmunodeficiencias.

 

La vacuna no requiere refuerzos. Una sola dosis confiere protección durante toda la vida.

 

Toda persona que decida viajar a regiones de Brasil con riesgo de transmisión de la enfermedad u otras áreas del mundo afectadas, debería asesorarse con el tiempo necesario, ya que la vacuna debería ser aplicada al menos 10 días antes del viaje. Esta medida no descarta, sino que complementa, los cuidados necesarios para evitar la picadura de mosquitos.

 

No existen recomendaciones de OPS/OMS, por el momento,  en cuanto a restricciones de viaje a las regiones afectadas.                                                                                        

 

 

Fuentes:

Ministério da Saúde (Brasil)

Organización Mundial de Salud (OMS)

Organización Panamericana de la Salud (OPS)

 

Prof. Dra. Marisa M. Cobos